También conocidas como arrugas de la risa o pliegue nasolabial son dos líneas oblicuas perpendiculares a la boca, que comienzan a ambos lados de la nariz y finalizan bajo la comisura de los labios.
En la juventud se forman al reír y gesticular, pero por lo general desaparecen cuando los músculos de la boca están relajados (lo que se conoce como arrugas dinámicas). Sin embargo, hacia los 40 años el surco comienza a ser visible, incluso sin movimiento (arrugas estáticas). Debido al desplazamiento de los compartimentos grasos del tercio superior y medio, que al ir perdiendo volumen terminan empeorando el grosor de este surco.
Para más inri, estas arrugas y surcos aportan una expresión de tristeza a los labios nada favorecedora. Cuando el surco es muy profundo, las cremas anti-arrugas ya no son suficientes y hace falta recurrir a los rellenos de ácido hialurónico (AH).
El ácido hialurónico se deposita estratégicamente en forma de micro-inyecciones, a modo de pilares, por la zona alta del pómulo, de forma que se produce una red de sostén que indirectamente mejora el aspecto del surco nasogeniano.
Con este tratamiento tu sonrisa rejuvenece sin perder su naturalidad.
